Pausadamente camina al infinito , tratarás de olvidar, pero me sentirás.
Cuando oculto este el Padre Sol, pensarás en mí. Y cuando la Madre Luna ilumine tu cuerpo estático, tu rostro, tus ojos cerrados... me estarás soñando.
Otras veces me llorarás y me odiarás y extrañarás tenerme entre tu brazos besándonos apasionadamente desmedidos.
Sentirás que la vida no es nada y desearás volver el tiempo atrás para remediar el huracán que dejaste en nuestras vidas. No podrás, no podrás...
No podrás olvidar las risas, las caricias, el acto amatorio en las ardientes tardes clandestinas.
Y entonces tú viajas y... yo muero hoy,
muero lentamente, ¡pero no por la espina del primero!
es la daga intangible que despiadadamente enterraste en mi corazón.
Agonizo ....
Mientras viajas tú, hoy yo he muerto.